En Branut queremos explicarte para qué sirve cada suplemento que te ofrecemos. Y nos apoyamos en la evidencia científica. Es que gracias a trabajos publicados en el Journal of the International Society of Sports Nutrition (JISSN) sobre la modulación de eicosanoides y citoquinas inflamatorias, que son sustancias químicas provenientes de los ácidos grasos como el Omega 3, podemos mostrarte esta información.

Dentro del universo de la nutrición deportiva, es común que la atención se centre casi de forma exclusiva en las proteínas, relegando a un segundo plano un componente fundamental: los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3. Grasas esenciales como el EPA (ácido eicosapentaenoico) y el DHA (ácido docosahexaenoico) no pueden ser sintetizadas por el organismo humano en cantidades óptimas, por lo que resulta indispensable incorporarlas mediante la alimentación o una suplementación adecuada.

Modulación de la inflamación y menor fatiga post-entrenamiento

Las sesiones de alta intensidad generan microlesiones en las fibras musculares, desencadenando procesos inflamatorios locales y la clásica molestia conocida como dolor muscular de aparición tardía (DOMS). 

El EPA y el DHA actúan a nivel de las membranas celulares ayudando a regular los mediadores inflamatorios, lo que contribuye a disminuir la fatiga y acelera el tiempo de recuperación entre jornadas de exigencia.

Eficiencia cardiovascular y perfiles lipídicos saludables

Revisiones clínicas de la American Heart Association (AHA) sobre la reducción de triglicéridos y optimización de la función endotelial en atletas, han determinado que el consumo constante de aceites marinos ricos en Omega-3 se vincula estrechamente con el mantenimiento de triglicéridos en niveles adecuados y perfiles de colesterol favorables, promoviendo una circulación sanguínea eficiente y un mejor transporte de oxígeno hacia la musculatura activa.